Así
con la mirada tensa y alfileres
así
inacabablemente inmóvil
con los versos atados
y la belleza aún posando sus lamentos
una perla que prende se desprende y cae.
No me duele la mano implacable
que quiere atraparme
no me duele el suspiro
el tañido del tiempo
que pasa sin sueño.
Me duelen
a veces
los principes muertos
sus lánguidos labios caidos
sus poemas vencidos
ardiendo
su último semen intacto
y cobre aroma se expande.
Y así
con la mirada tensa y alfileres
así
inacabablemente inmóvil
con los versos atados
y la belleza aun posando sus lamentos
una perla que prende se desprende y cae.